En mundo no muy lejano, con vidas tristes y al límite como la de cualquiera de nosotros, un planeta muy parecido a la tierra se planta cerca del nuestro. La euforia crece después que la humanidad se ha dado cuenta que en aquel cercano y parecido planeta, existe un ser idéntico a nosotros que comparte un pasado similar, por no decir igual.

En nuestro planeta, Rhoda Williams, una joven aspirante a la MIT, choca accidentalmente con una familia, matando en el momento a la esposa e hijo de John Burroughs, un aclamado compositor y profesor universitario. Después de cumplir su condena, Rhoda regresa a su vida habitual, pero incapaz de integrarse completamente a lo que dejó antes del accidente. Ingresa como personal de limpieza en una secundaria, y se muda al ático de su casa con un colchón y una lámpara, castigándose en todo lo que hace, volviéndose un reflejo quebrado de lo que era. Perseguida por el fantasma de su pasado, decide buscar a John Burroughs para disculparse, único sobreviviente del accidente, pero una vez frente a él, lo único que es capaz de decir es que trabaja para una compañía de limpieza. John Burroughs, abatido hasta el suelo de haber perdido a su familia, acepta a regañadientes la propuesta de Rhoda.

Después de estrechar su relación, ambos comienzan un amorío que conduce a Rhoda al dilema de decir o no quién es realmente. El conflicto de la historia detona cuando Rhoda gana un pase para visitar la Tierra II, ese enigmático planeta espejo, siendo esto una oportunidad para reconfigurar su vida en un lugar en donde existe la posibilidad que el accidente nunca haya ocurrido. Pero Rhoda, en un acto de salvación, decide darle su boleto a John, argumentando que de acuerdo a un experto (una voz narradora que interviene para presentar interrogantes sobre la infinitas posibilidades del ser humano de ser lo que es), en el momento en que los dos planetas se encontraron, se rompió la sincronía entre ambos, unos momentos antes de que el accidente ocurriera.

Ninguno de los dos se vuelve a ver, hasta que Rhoda se encuentra con un reportaje televisivo que muestra a John apunto de salir hacia la otra tierra.

Una historia simple que es engrandecida por esa oportunidad posible de comenzar en otro lugar. Lo interesante de esta cinta, es que ese suceso magnánimo, como es el encontrar un mundo paralelo al nuestro, es sólo un escenario para abordar cómo la vida es una delgada capa de cristal lista para quebrarse en cualquier segundo.

El presentar una historia pequeña dentro de una que se muestra con mayor complejidad, me recuerda a las reglas del Western, en donde los personajes se mueven a la sombra de acontecimientos que son demasiado grandes para entenderlos (La guerra, normalmente, de la cual son pasajeros silenciosos obsesionados con una venganza personal o buscando un oro escondido). Recurso manejado con gran sutileza en Sinécdoque, New York, del imprescindible Charlie Kauffman, en donde el personaje del director de teatro hipocondríaco vive inmerso en un mundo al borde del caos lleno de enfermedad y guerras civiles que le es ajeno ante las pequeñeces de su divorcio y los constantes malestares físicos que se le presentan.

Una estrategia bien lograda en esta película que se ve reflejada en una fotografía para nada fina, casi cayendo en el video casero, que le da una frescura y naturalidad que contrasta con lo ambicioso de la historia. Este realismo dramático envuelto en contextos grandilocuentes, una de mis obsesiones más recurrente, nos sirve para desmitificar, por un lado, las historias de ciencia ficción que habían caído rendidas a los pies de guionistas escuetos y sin ambición; y que, por otro, nos llevan a considerar lo más esencia del ser humano, no importa que sea un poderoso superhéroe o una situación tan descabellada como un planeta igual al nuestro flotando por el universo, que es la delgada línea entre el amor, el odio y el perdón.

Cabe mencionar que las mentes detrás de esta película son Mike Cahill, director y co-guionista, y Brit Marling, una licenciada en economía que dejó varias propuestas de trabajo por la actuación, co-guionista y protagonista de la historia. Una pareja con un importante futuro en el cine, dando muestra de que la grandes historias también pueden ser sensibles y huamanas.

[Nota: Me he fijado, por el buscador del blog, que mucha gente quiere saber qué es lo que escribe Rhoda en la mano del hombre de mantenimiento que virtió cloro en sus oídos y ojos: Forgive (perdóname)].

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