Algo de mí.

Le tengo pavor al mar. Una vez casi muero ahogado, y en las noches, cuando duermo, me despierta la sensación de aquella vez.

A veces, también, me despierto en la noche pensando que voy a morir, hasta que aparece Ernest Heminngway y me dice que todo está bien.

Miento todo el tiempo en detalles pequeños, cosas sin relevancia. No sé bien por qué, y normalmente trato de evitarlo, pero no puedo.

A veces me gustaría ser mujer. O más bien, me gustaría levantarme en la mañana y despertar con el cuerpo de una mujer. Salir a la calle así, y decirle a la gente que me conoce: “sí, soy yo, sólo que hoy desperté siendo mujer”.

Hay una amistad que me duele mucho haber perdido. Una en especial.

Lo que más me indigna, casi más que todas las cosas posibles que me pueden indignar, es la homofobia.

No estoy a favor de la pena de muerte, pero sí de que hay gente que le hace más bien al mundo estando muerta que viva.

Cuando escribo, siempre empiezo con el título. Sí el título es bueno, normalmente lo demás también lo será.

Siempre hablo solo, y normalmente empiezo diciendo: la existencia.

AG.

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