Last night I sought to end that silence. Last night I destroyed the Old Bailey, to remind this country of what it has forgotten. More than four hundred years ago a great citizen wished to embed the fifth of November forever in our memory. His hope was to remind the world that fairness, justice, and freedom are more than words, they are perspectives, V.

 

Es bueno encontrar alguien que te recuerde por qué luchar. Que renueve las formas y los objetivos para hacer del mundo un lugar de mayor entendimiento. Para mí, se llama Julian Assange, el hombre que, junto con su organización, le declaró la guerra al país más podersoso del mundo. Es una hazaña increible, que será recordada por mucho tiempo y en donde quedarán huellas que debe ser nuestra responsabilidad conservar.

El problema, y es que para mí siempre hay un problema, es que Estados Unidos ha sido el enemigo más fácil, más evidente, el que más retos representa, en parte por ser uno de los países que respeta más la libertad de expresión de manera constitucional, (¿o acaso negar el holocausto en Alemania y Francia ya fue aceptado?). Y por algo lo digo constitucional.

No quiero que se me acuse todavía de algo que no he cometido, y que no cometeré. Soy un creyente de Wikileaks, pero sus acciones no son lo que más preocupan, es decir, no es lo que creo más importante para los que abogamos por la libertad de Internet (pueden revisar éste artículo para que se den una idea). El mundo, incluso el que habita en Internet (un espacio geopolítico, nos guste o no), tiene enemigos más terribles. No hay que olvidar que Pakistán, por ejemplo, en 2009, pasó algo llamado Cybercrimes act, que permite encarcelar hasta por 14 años a quien critique el gobierno en foros, blogs, redes sociales o cualquier página en Internet. Hay varios casos ya de jóvenes estudiantes y disidentes políticos que han terminado en la cárcel gracias a esto.

¿Qué les parece si en vez de conocer las fiestas salvajes de Berlusconi, o lo que piensa el Departamento de Estado de Estados Unidos sobre Cristina Fernández, se lanzara una campaña en contra de este tipo de acciones?

China (el eterno China), tiene a más de 40’000 ciber policías que literalmente rastrean la Red en busca de material disidente contra el Partido Comunista. Un ejército envidiable para cualquier departamento de seguridad nacional. Los gobiernos de Myanmar y Mauritania, por otro lado, son conocidos por contratar hackers para sabotear páginas Web que critican las acciones del gobierno.Todo esto lo pueden encontrar en el excelente libro de Nir Kshetri, The global cybercrime industry.

Quiero pensar que esto es el principio de algo mayor; que Estados Unidos sólo fue un comienzo, y no un objetivo. Recuerden las palabras de V., el hombre enmascarado de la novela gráfica de Alan Moore, que dice que la justicia, la libertad y la equidad no son sólo palabras, sino perspectivas.

John Perry Barlow, un hombre leyenda en la defensa de la libertad de expresión en Internet, ha llamado a los ataques que vinieron después de que algunos bancos cancelaran las cuentas de Wikileaks , “La primera guerra informática”. Sería triste pesnar que con poner de rodillas a un país como Estados Unidos, se ha ganado la guerra. La agenda es muhco más larga, más accidentada, y seguramente, mucho menos sencilla.

 

AG.

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